miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mis últimas líneas del 2010


Hace uno días, y después de exactamente un año volví al mar. Mi experiencia con él siempre es completamente diferente y entiendo que ello va de la mano de mis estados.
Esta vez, descendí por los médanos y no me molesto la arena caliente en los pies. Deje mi bolso en la orilla y sin titubeos caminé directo al mar.
Sentía que me recibía como por primera vez y que las olas me abrazaban. No tuve miedo… tampoco pensé en él. Camine mar adentro, cerré los ojos y me deje llevar.
Comencé a imaginar cómo me verían desde la orilla, desde el horizonte, desde el cielo. Era solo yo y el mar.
Mi plenitud era lo más parecido a la plenitud.
Mi tranquilidad era lo más parecido a la tranquilidad.
La revolución interna… había cesado.
Con cada ola liberaba una emoción, con cada gota de viento, un recuerdo, con cada suspiro un deseo.
Envuelta en aquel mar, estaba cerrando una etapa. Una etapa que me había desencontrado conmigo en su comienzo, pero que luego se había vuelto hacía mí para integrarse a la que ya estaba.
Integrada, sostenida por la fuerza de mis pies, equilibrada por mis brazos entre las olas. La imagen soñada se hacía real, había crecido una vez más.
Y así como fluía mi cuerpo en aquella inmensidad natural, comenzaba a fluir mi ser en la vida.
Así lo había deseado. Me sentía igual de extraordinaria, infinita en mi alma y así de auténtica que podía camuflarme en él, en total libertad…
Eramos uno...
Ese fue mi instante de cierre…
Las olas se llevaron las imágenes proyectadas de lo que fue, y el viento me trajo el aura de lo nuevo…
Lo volví a abrazar una vez más, y con él a mis logros y fracasos, a mis alegrías y angustias, a la que fui y a la que soy…
Le dije adiós a un año intenso.
Lo despedí en el mismo lugar en el que lo recibí…
Y al mar…
Al mar le prometí volver a encontrarlo, mis recuerdos nadan en él, año tras año…
Despacio camine hacía la orilla, registrando a mi cuerpo conectado… la sal estaba dibujando en él un futuro…
Regalé mis últimos suspiros… abrí los ojos… sonreí y caminé hacia adelante…
Siempre hacia adelante…
Gracias 2010…
Bienvenido 2011…

G.M.
PD:

A mis lectores, gracias por compartir sus sentires, gracias por leerme, gracias por hacer de este blog mi rincón y también el de ustedes. Ha sido un gran año, y deseo que el que llega sea aun mejor. En lo que a mí respecta seguiré compartiendo quien soy.
Mis mejores deseos para ustedes!!
Gracias!!!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Hasta siempre : La niña que fui


Aquel día fue la última vez que la vi. Poco a poco su silueta se desdibujaba en el abismo. Unos instantes antes sus ojos me pedían por favor… pero se lo negué una y otra vez apagando sus caprichos hasta soltarle sus manitas. Nunca antes había tenido el valor de hacerlo… siempre me convencía…

Recuerdo esa escena como una pintura. Su tez blanca estaba rodeada por su cabello castaño que dibujaba senderos eternos, adornado siempre de flores… violetas, rojas, blancas, parecía siempre salir de un cuento. Aquella mirada pícara y sus labios carmesí esperaban cada año los azares de la primavera. Sus dientes blancos abrigados de una esplendida sonrisa tapaban cuánto dolor o enojo se quisiese apoderar de sí. Y aquellos pómulos apenas cincelados como dos frutillas, invitaban a probar…

Allí estaba, vestía cada día de arco iris y caminaba de la mano de la esperanza y el ensueño …

Pero tenía que dejarla partir… los juegos se habían acabado aquí y la vida desteñía de a poco el rosa de su esencia.

Era tan frágil, confieso que me costaba soltarla… Pero aquí ya no había nada para ella, y su pequeño mundo desaparecía dando lugar a pasadizos desconocidos… y ya era tiempo de tomarlos.

Por supuesto que iba a extrañarla, pero sabía que sus huellas aún quedarían para recordarla. Lo supe cuando me pidió una última cosa… Clavó sus ojos cristalinos en los míos ye me dijo:

-No me olvides….

Al comienzo asentí con recelo, pues quería olvidarla de una vez para que la sensación desapareciera…. Pero al verla esfumarse sabía que la recordaría por siempre… porque lo mejor que tenía se había encargado de dejarlo en mí.

Tomó sus toboganes, sus cuentos, sus colores estridentes, algunas de sus flores, sus inseguridades, su dependencia, parte de su dulzura, alguna de sus sonrisas, su fragilidad, sus caprichos y su polvo de estrellas, me guiñó ojo y partió….

La primera sensación fue de despojo, pero luego supe que aquí y ahora el tiempo exigía algo más, que ella no estaba preparada para dar y que yo sí…

Su estancia fue maravillosa y dejé que fuera plena… Su días conmigo sirvieron para preparme… para calmar las ansiedades propias de lo que está por venir…

Dejó un baúl con sus albures de niña… del que aún hoy puedo tomar de sus bosquejos en pequeñas dosis para contactarla y saber que está…

Hoy sin ella la mujer explota como los capullos de la primavera, para dar lo mejor de sí…

Era tiempo de crecer… y una nueva etapa trae un baúl de seguridades, de confianza, de nuevos sentimientos, de fuerza, de entereza y de realidad…
Ojalá todas las despedidas fueran como esta…

Gracias a la niña que fui

G.M.

jueves, 25 de noviembre de 2010

La felicidad ...un momento


Cuando hoy me decidí a reflexionar acerca de la felicidad, sabía que estaba entrando en un terreno bastante movedizo de concepciones.
Aristóteles hablaba de la felicidad como aquel fin último… aquel bien supremo. Concepto con el que la mayoría de nosotros crecemos. Gracias a los cuentos y a las películas de la infancia, aprendemos que la felicidad es aquello a lo que hay que llegar, y que una vez allí “se termina el dolor”…. Porque en los cuentos la felicidad es “para siempre”…

Y así vamos por la vida, hasta que las cáscaras de la cebolla van decantando, para mostrarnos en su centro que no hay un “para siempre”.
Con el tiempo empezamos a cambiar las preguntas y las respuestas, y aquel:

¿Qué queres ser?.... Feliz ….
se transforma en

¿Quién querés ser? Yo mismo.

Pero entre una pregunta y la otra transitamos las distintas etapas que nos permiten poco a poco madurar y comprender a través de la experiencia que la felicidad no es un medio, ni un fin…. Simplemente es un momento. Aprendemos con la vida y el pasar de los años que ese estado no es eterno, sino absolutamente efímero… es pleno… pero pasajero… es eso que pasa en ese momento… y se va….

Lo triste es que incorporamos esto, a veces muy tarde y por ello en busca de “ser felices” dejamos de disfrutar la verdadera felicidad….la de los momentos que suceden … “mientras tanto”

Nietzche por su parte, sostenía que existen dos tipos de felicidad, la de la comodidad y el sosiego…. (la que francamente considero la enfermedad de la sociedad en nuestros días). Y la felicidad de la autosuperación.

La primera tiene que ver para mí con aquello que nos queda de la inocencia. La llamo enfermedad porque se trata de creernos felices, una especie de felicidad falsa. Por supuesto que cualquiera podría refutarlo diciendo… pero si es feliz así… es feliz…. Y está muy bien… solo que desde mi concepción de felicidad, el que la vive sin cuestionamientos y desde la tranquilidad elije vivirla desde aquellos bosquejos propios del mundo del “para siempre” que claramente sabemos que no es.

Sin embargo la segunda concepción está relacionada con la búsqueda, y como para mí la felicidad no es siempre la misma y es inquieta, la búsqueda (como sinónimo de exploración) juega el importantísimo papel de llenarnos de momentos, muchos de los cuales pueden generarnos felicidad.

Con esto lo que trato de decir es que “la felicidad”, como estado que representa, también depende de la actitud que tengamos para con nuestra vida y como elegimos transitarla, teniendo en cuenta a la vida como una sucesión de momentos.

Es por eso que mi consejo es poner el foco en cada instante, e inevitablemente volvemos a uno de los principios de la Gestalt, Vivir en el HOY y AHORA…. Porque en el momento que sacamos el foco para llevarlo más allá, tal vez estemos perdiendo la oportunidad de disfrutar de ese momento plenamente y entonces sacrificamos la felicidad, por lo que no sabemos pueda pasar después.

Por lo tanto si el momento es hoy… y este hoy nos hace plenamente felices… disfrutemoslo porque es la verdadera felicidad, y sería bueno poder ponerlo en palabras y decir “En este momento soy feliz”….

Les propongo el ejercicio diario… y tal vez descubran que son muy felices, o que hay que empezar a explorar para llenarnos de momentos de felicidad….

Los saludo y tengo el agrado de decirles que escribiendo esto
“ En este momento… SOY FELIZ”

G.M.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Desde la ventana



A través de aquella ventana ella podía ver como acontecía la vida allí afuera. Podía ver el frío o el calor a través de los cuerpos a veces cubiertos y otras no. Podía imaginar el sonido del viento a través de las hojas que por momentos se dejaban desprender de los frondosos árboles de la primavera. Podía ver en aquellos rostros miles de expresiones y acompañarlas solo desde las pupilas, sin poder compartirlas.


Podía ver… pero no podía sentir… El vidrio limitaba el mundo entre la realidad y lo que ella decidía vivir… no había puentes entre lo uno y lo otro.


Se preguntó…


¿Cuántas veces decidimos ver la vida desde la ventana?


Se enfureció, luego se entristeció y finalmente decidió salir….


Apenas abrió aquella ventana pudo sentir como la brisa recorría su cuerpo, y el aire puro casi mentolado por los eucaliptos, amplió sus pulmones como dos paracaídas. Solo allí cerró los ojos y sintió mucha paz. Pasó hacia el otro lado de un pequeño salto y sus pies descalzos se deslizaron sobre aquel colchón de hierbas perfumadas, propias de la naturaleza. Abrió los ojos y empezó a correr, corrió por todo el espacio sin límites físicos existentes. Experimentó la plenitud y se sintió feliz como aquellas personas cuyos rostros resplandecían a cada instante. Desde donde estaba contempló una vez más aquella ventana… y se sorprendió de ver a alguien más… observándola, tal como lo había hecho ella instantes atrás… Sus ojos se cristalizaron de lágrimas e invadida por la tristeza invitó a aquel ser con saltos y señas a bajar…


Pero aquel, solo observaba… Ella comprendió que no era su momento, le sonrió y siguió caminando junto a los otros, pero esta vez SINTIENDO.


Nunca sabremos si desde todas aquellas pequeñas ventanas que nos rodean, hay personas añorando sentir…


Solo puedo decirles que salir a sentir es descubrir que estamos vivos…


GM



viernes, 5 de noviembre de 2010

SER o NO SER


Hoy les escribo para reflexionar acerca de una pregunta que desde la filosofía aristotélica y pasando por poética de Shakespeare en Hamlet me hace ruido por estos días.

SER O NO SER


Desde hace miles de años la pregunta era formulada ante situaciones adversas relacionadas con la incongruencia entre la acción y el sentir de los seres humanos.
Prestemos atención a algunos fragmentos de Hamlet que me gustaría remarcar:


“Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe más dignamente optar el alma noble entre sufrir de la fortuna impía el porfiador rigor, o rebelarse contra un mar de desdichas, y afrontándolo desaparecer con ellas?”

“Ser o no ser, la alternativa es esa! Si es a la luz de la razón mas digno sufrir los golpes y punzantes dardos de suerte horrenda, o terminar la lucha en guerra contra un piélago de males”

“Ser o no ser... He ahí el dilema. ¿Qué es mejor para el alma, sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos , o levantarse en armas contra el océano del mal, y oponerse a él y que así cesen?”

“Ser o no ser, todo el problema es ése ¿qué es más noble al espíritu, sufrir golpes y dardos de la airada suerte, no tomar armas contra un mar de angustias y darles fin luchando?”



De esto han pasado años, pero siento que la sociedad de hoy, no aprendió nada. Actualmente ya no nos hacemos estas preguntas… porque nos acostumbramos a vivir sin cuestionarnos y esto desembocó en la incongruencia más absoluta y triste del ser humano: NO SER.

Vivimos apurados, y es más fácil juzgar que hacernos cargo. Como nos cuesta sacar el foco de la mirada del otro. Como nos cuesta aceptar lo que ES.

Estamos eligiendo vivir presos de nosotros mismos, y eso significa una involución, Nos convertimos en seres divididos. Nuestras elecciones se vuelven pobres, y lo que no tiene corazón, nos vuelve infieles.

Les propongo detenernos un momento y cuestionarnos acerca de nuestras acciones. Revisemos que estamos haciendo, y si ello va de la mano de lo que sentimos. Empecemos a sembrar el camino de la autenticidad, por el que las futuras generaciones puedan transitar.

Aceptemos lo que es… juzgar, repito es un camino hacia atrás, es la inmadurez más inmediata.

Tomemos las palabras de nuestros antecesores y luchemos por el cambio. Podemos hacer una sociedad del SER, comenzando por nosotros mismos.

Experimenten la autenticidad… es un tesoro que estamos olvidando…

sábado, 28 de agosto de 2010

Enamorada del amor...


Me declaro enamorada del amor..
De ese amor que llega susurrando... despacio... tranquilo
De ese amor que envuelve mi piel, que la hace suya y la vuelve intensa
Me declaro enamorada de ese amor…
Ese amor que profundo me enciende y palpita...
Ese amor que canta cuando está conmigo y me estremece.
Me declaro suya, porque con el me elevo...
Es ese amor…
Ese amor acaricia con pasión mi toda yo..,
Ese que me encuentra una y otra vez en los mismos sitios que sola recorrí...
Ese amor… como ninguno… pleno, casi ilusorio…
Ese amor que se viste de sombras y me recorre poco a poco…
Ese amor que no habla de tiempos y no tiene lugar propio…
De ti amor me adueño y te acuno en mi alma...
Me declaro enamorada del amor....
Ese que en visitas, a veces provisorias me agasaja...
Ese de mirada tajante... pero aguda, casi hipnótica
Ese amor que es como un tango...Triste, desesperado… pasional...
Pero es amor...
Cierro los ojos y te grito….
Me enredo una y otra vez en tus trampas imperiosas
Amor…
Profundo e intenso como te definen mis dioses…
Arrabalero y gitano como te definen los poetas…
Fugaz… pero determinante...
Sos ese amor...
Ese amor sagaz… que no sabe de cuentos...
Ese cuya caricia despierta deseo…
Amor que me desarmas y me desnudas...
Amor que sos caos…
Amor que sos amor… pronto regresa...
Sin ti vivo… pero contigo sueño...
Sin ti soy…. pero contigo me completo…
Como un trago amargo...como un veneno dulce
Misterioso, secreto, incomprensible..
Así esfímero como es…

Hoy y siempre me declaro enamorada de este amor…

sábado, 7 de agosto de 2010

Poema a mi ser



Inúndame sol con tu brillo cada amanecer, deja que mi despertar susurre mis emociones internas.

Déjame sorprender con el abismo de la vida y de las palabras… sí de las palabras.

Déjame soñar y que mis lagrimas fluyan como el mar dentro de mí. Déjame entregarme a mí misma, ésta que soy.

Ilumina mis praderas y todas las flores de mi esencia.
Riega mi alma de rayos cargados de azar….

Quiero que me muestres ese lugar tan bello, ese que solo tú y yo conocemos y déjame unos instantes descansar allí… tan solo unos instantes, en tanta pureza.

Mírame correr, mírame como soy tan libre y tan plena cuando soy.

Mira conmigo ésta claridad… quiero despertar así cada día… y pensar en las noches que volveré a despertar.

Amo la sal de mis lágrimas, y la sanidad de mis sonrisas… en esta libertad.
Quiero permitírmelas un instante más… y otro y otro.

Quédate conmigo, porque me haces auténtica.

No hay desnudos, porque me haces aire, me haces alma… me haces libre.

No hay vanidades, ni mentiras… hay lo que soy… como una rosa, que es una rosa, que es una rosa…
SER


Gisele Molinari

lunes, 19 de julio de 2010

Futuro Incierto


Futuro incierto.

A veces querria comprar una ficha que diga “viaje al futuro” tan solo para ver que hay más alla del tiempo de hoy. Si bien estoy trabajando día a día para que el AQUÍ y AHORA sean mis compañeros de viaje... no puedo evitar pensar que será lo que sigue...
Vivo tiempos de insertidumbre... cosas que quiero... caminos difíciles de recorrer, miedo que paraliza.... y muchas preguntas... demasiadas....

Si me pregunto lo que quiero.... puedo responderme con certeza...
Si me pregunto lo que puedo..... puedo responderme con certeza...
Si me pregunto que hago para hacer lo que quiero.... tambien puedo responderme con certeza...entre otras

Pero de la palabra a la acción tengo kilometros de miedo y desconfianza por el “hacer”.
Lo tengo todo:

Talento
Salud
Familia que apoya
Amigos que acompañan
Ganas
Deseos Profundos

¿ Y entonces que espero?

Y eso no me lo puedo responder con certeza.... es lo que nose.... es lo que investigo hoy de mi....
Se que no debo paralizarme... Necesito accionar...

Despues de una crisis... Viene el cambio...

Lo espero.... lo produzco...

viernes, 4 de junio de 2010

Guerreros de un viaje


Estoy lagrimeando.

Hacía rato que no lloraba de esta manera identificándome tanto con una película.
Tal vez el momento que estoy atravesando me hace verme a mí como protagonista de ésta historia, en la que creo ser guerrera de mi vida todos los días y solo puedo lograrlo cuando estoy conectada conmigo, desde adentro hacia afuera.
Hace un tiempo para mi AQUÍ y AHORA no significaban más que palabras, como cualquier otra, fijándome en cómo quieren que esté… y no como estoy yo, conmigo, en éste momento.

Cuantas veces me gana el ego y solo persigo segada lo que creo que me hace feliz, olvidándome de sentir en el intento. La maravillosa metáfora de caminar horas, días, o tal vez años para tan solo encontrar una piedra, me pareció lo más significante. El verdadero sentido de entender que la felicidad, que la emoción, que la conexión está en el viaje, en el transitar, en el vivir intensamente el HOY dándome cuenta del CÓMO y no preocuparme en el para qué.

El ¿para qué?, nos aleja, nos vuelve vulnerables, nos ata al imaginario,nos hace creer que el destino nos está esperando para abrazarnos, cuando en verdad tal vez, nos espere con una bofetada y nos habremos perdido la maravilla de VIVIR.

Quizás necesitemos darnos ese golpe, para entender que el todo somos nosotros mismos, tal vez necesitemos gritar, correr con una venda en los ojos, caer y caer como en los sueños hasta tocar el fondo más hondo y luego volver habiendo conocido la pérdida y habiéndonos visto débiles.

Yo aquí y ahora siento que no es buen guerreo quien no haya perdido al menos una batalla.

No es buen guerrero quien no se haya atrevido a vivir intensamente conectado con su ser emocional y haya sido capaz de expresarlo.

No es buen guerrero quien lucha con los ojos en la gloria de ganar.

No es buen guerrero quien sabe… sino el que hace…eso es la verdadera sabiduría… el HACER.

Sin embargo…

El verdadero guerrero es quien vuelve con más fuerza después de la derrota, y es feliz en el intento de ganar o perder una batalla, algo que nunca sabremos…. Y eso hace a la vida aún más maravillosa.

Guerreros nos quedan muchas batallas…. Descúbranse!!

Les recomiendo ver: Peaceful Warrior de Victor Salva.

Hasta la próxima!!

lunes, 31 de mayo de 2010

Si quiero puedo


Vivo días extraños, un tanto felices, un tanto angustiados. Una mezcla en la que me esclavizo hacía búsquedas estancadas entre lo que quiero, y lo que puedo. Se trata de esa lucha constante en la que tiempo después de dar todo, aun con el objetivo logrado entre las manos, ya no nos queda nada o así almenos se siente.

Hace muy poco me recibí, lo cual significó un éxtasis de felicidad inmenso, años de estudio, logros, fracasos, viajes de por medio, adaptaciones y finalmente el objetivo cumplido. Lo que viene después es lo que todos llaman ¿ Y ahora?, casi más preocupados que uno mismo.

Depositamos tanta energía en llegar… que cuando se llega a la meta, ésta se hace chiquita.. una más grande aparece y volvemos al fondo, con un cierto aire de desazón y cuando ya pasa el éxtasis, la pregunta cambia a un ¿Esto era? Y volvemos a clavar otro cartel de llegada, con otro objetivo.

Somos así, por naturaleza siempre queremos ser “grandes” y todo nos queda chiquito. Cuando tenemos lo que queremos… entonces queremos más… y así casi sin preguntarnos, ni detenernos… a veces hasta sin disfrutar.

Yo podría decir, ahora soy profesional… listo. Pero no… Siento que ahora no me alcanza y entonces quiero más, lo cual implica otra vez esfuerzo, movimiento, dedicación, tiempo, dinero, riesgos y con ellos miedo.

Tal vez tenga que sentarme a pensar y sentir cuan dispuesta estoy a ir por más. Hace poco vivencié un taller, en el que había que elegir entre : no quiero y no puedo, como punto de partida de lo que quería lograr. ¿Fuerte verdad?... porque si realmente nos ponemos a pensar en el por qué no podemos aquello que queremos, veríamos que si podemos…, pero no queremos correr los riesgos y entonces es mucho más fácil decir no puedo.

A mi también me resultaba un trabalenguas… pero que poco a poco se fue aclarando tanto que me sorprendí de mi misma.

En todos los casos cuando logramos aquello que queremos, aparece lo siguiente Ej.: Si ahora soy Psicóloga, entonces quiero mi consultorio, si ahora soy directora, entonces quiero hacer mi película, “si ahora soy….. entonces….más”.

Pero si quiero ser esto que “realmente quiero ser”, tengo que dejar, soltar, buscar, arriesgar, cambiar, rediseñar lo que tengo… para lo que quiero. Es por ello muy fundamental que nos podamos responder a nosotros mismos si nuestro nuevo objetivo es lo que queremos, porque para llegar a él, los obstáculos serán muchos…y la disposición será la clave para afrontarlos, a fin de obtener ese otro poquito de éxtasis, de felicidad, que tan bien nos hace, como un vaso de agua fresca para seguir corriendo.

No digo que no nos detengamos un segundo, de hecho hay que hacerlo para visualizar nuestro mapa… de donde venimos y hacia donde vamos. Pero ojo! Detenernos no significa quedarnos!!. Aunque parezca absurdo… no hay quien NO PUEDA, si QUIERE, hay millones de ejemplos… inimaginables logros conseguidos. La suerte puede ayudar… pero somos nosotros los que movemos la energía….



Para mi y para ustedes:




PUEDE QUIEN QUIERE

NO PUEDE QUIEN NO QUIERE PODER


Pienselo y ojala también les sirva!

jueves, 18 de febrero de 2010

SALIR ES ENFRENTAR


Siento que estos últimos años, la vida me dio clases particulares e intensivas sobre mí misma. En el plazo de poco tiempo, a nivel personal pase del desconocimiento a la plenitud del ser, de la desconfianza a la fuerza interior, de la sumisión a la auto-dependencia. Toqué fondo, me enfrente a los ojos de la soledad y me elevé. De decir “no puedo más”, al “yo puedo”, de la contradicción, al límite mismo de mí ser, sobre el que fundé mis propias leyes del respeto. Adquirí una identidad, que en algún sitio se escondía, pero que hoy se planta y dice “acá estoy yo”. Aguantar, no fue ni es el remedio de la supervivencia, sin embargo enfrentar resulta la cura de los estados, de todos. “Salir es enfrentar”. Aprendí que la manera del otro, no necesariamente es la mía y que mis decisiones me incluyen a mí, hasta el punto de afectarme y no deben ser en función de los demás. Adaptarme porque sí, renunciar a mi tiempo, a mi futuro, a mis deseos por las expectativas de quien elijo, es renunciar a mí, es regalar las riendas de mi vida y destinarme a ser una esclava de mi propia elección. Comprendí que el amor también es independiente y la sanidad está en el respeto y el límite mutuo del derecho de ser personas. Correr atrás de los sueños, nos significa perder tiempo, sino que encarna el más sincero de los compromisos con quién soy y a donde quiero llegar. La autoconfianza se convirtió en mis ojos para ver el mundo y el puente para que el mundo me abra sus puertas. Nada resultó en vano, todo es un libro que se escribe día a día y que sus páginas no deben repetirse, para no aburrirme, ni caer en los mismos errores cometidos. Asumir la responsabilidad de los demás, me llenó de presiones, que un día detonaron en angustias. No soy todopoderosa, no soy perfecta, no soy una chica 10, soy un ser humano, como todos, con limitaciones y al mismo tiempo con grandes capacidades. Tapar las actitudes indeseadas para conmigo con pretextos, me debilitaron a la hora de afrontar la verdad. Nuevamente insisto con esto, la vida no se trata de “tapar” se trata de “enfrentar”. Llevé por años la bandera de la cobardía por no sentirme capacitada, pero me demostré a mi misma que el miedo paraliza, y el cambió va de la mano con la valentía. No tengo las certezas dar siempre en el blanco, de hecho nadie la tiene y como la vida es azar, vale la pena intentar. También aprendí que llegar implica volver a partir, y que las formulas no siempre funcionan. Experimentar hasta dónde puedo volar no me puso límites, me regaló alas. Amarme, comprenderme, acariciarme, desearme me conecto con mi espejo interior, el verdadero y el único que refleja quien soy. La curiosidad, el ridículo y el asombro a los que tanto miedo le tenía, ahora me acompañan a explorar lo desconocido y me sorprendo de lo bello de esta vida, que no siempre es tan maravillosa, pero es mía. Aprendí a decir “basta”, a buscar las soluciones donde todos sabemos que están pero que por orgullo evité. Vivencié en plenitud la fluidez de la vida, de las cosas, del tiempo y de los lugares, y comprendí que yo también soy parte de ese flujo. Entendí que nada me pertenece, y que hasta lo más impensable tal vez mañana no esté, que hoy estoy aquí, y mañana nose, ni donde, ni con quien, o siquiera si estaré. La palabra presente ahora es un regalo, no porque antes no lo fuera, sino porque es mío, mí ahora, mi oportunidad de demostrar cuanto valgo, cuanto soy. Tan solo tengo 23 años, imaginemos entonces cuantas cosas más guarda la vida para mí… el mundo me espera y yo estoy lista para volar.

miércoles, 20 de enero de 2010

¿Cómo elegimos vivir?


Hace algunos años, me ocurrió algo muy extraño, en uno de mis viajes con dos mujeres físicamente muy parecidas, pero de personalidades absolutamente diferentes.

Era un día de mucho calor, un fin de se semana que acababa con un feriado, la estación de Retiro saturaba de gente , todo era un gran caos. Mientras yo esperaba con cierto mal-genio e incomodidad el aviso de mi colectivo para salir del tumulto, me llamó la atención una mujer que parecía buscar algo continuamente. Solo bastó un segundo de contacto visual y vino hacia mí en busca de conversación. Dejo soltar un: -¿Vos a donde vas? , y ese fue el comienzo de lo que les quiero contar.

Su nombre era algo infrecuente “Carencia Fernández” y dio la casualidad que viajaba al mismo destino que yo. Era una mujer bonita, de unos 30 años quizás, pero había algo raro en ella.

Cuando fue el momento de despachar los bolsos no se me despegó y me pidió si yo podía conservar su ticket porque ella era algo distraída y temía perderlo. Me dejó desconcertada que depositara esa confianza en mí sin conocerme. Nuestros asientos estaban separados, de hecho el mío estaba casi al final del colectivo y mi acompañante ya estaba sentado. Cuando comenzamos la marcha, observé detenidamente que Carencia se levantó, se dirigió a mi sector y rogó a mi acompañante que por favor le cambie el asiento, y él finalmente cedió. Durante tres horas no dejo de hablar un segundo, poniéndome al día de toda su vida, después sacó un budín que había hecho y me pidió que por favor lo compartiera con ella. Mientras me hablaba , me di cuenta que ella, almenos en ese viaje necesitaba una compañía, un oído tal vez. Otro de los momentos extraños fue cuando me pidió si no la acompañaba al baño. Nunca entendí a que se debía, pero bajé, le tuve la puerta y volvimos a sentarnos, como si se tratara de mi hija. Sentí que a cada segundo que pasaba ella se encariñaba más conmigo, a tal punto que cuando logró dormirse, lo hizo aferrada a mi brazo. Me había contado muchas cosas de su vida, pero hacia hincapié, aunque sin darse cuenta en las necesidades. En un momento mientras pensaba con los ojos cerrados, note que ella sacó una de su camperas y me cubrió del frío que entraba desde algún lugar. Por la mañana cuando estaba cerca del destino le conté algunas cosas de mí y ella insistía con palabras como “ que bueno haberte conocido” o “te puedo considerar una amiga”. No me parecía mala persona, ni mucho menos, pero en algún punto me asustaba su apego.

Cuando llegamos a destino, una situación particular sucedió. Le entregue su ticket, pero su bolso no estaba, probablemente en alguno de los pueblos alguien lo habría confundido. No les puedo explicar la angustia que ella tenía, se lamentaba una y otra vez diciendo “ todas mis cosas… ahora que voy a hacer se sentía incapacitada de actuar, de llamar, de reclamar me miraba como necesitando que yo haga sus cosas, pero debía irme, me esperaban no podía más que intercambiar datos por si necesitaba algo.

Luego de algunos días me llamo con un “ hey amiga no me llamaste”, me comento que después de lo sucedido no supo que hacer y que finalmente había perdido las cosas … me resultó extraño que no fuera capaz de hacer algo tan simple por ella misma… Me invitó a tomar algo y accedí. Pensé que ese día era una despedida, después de todo solo habíamos compartido un viaje, pero no dejó de reclamarme porque no la había acompañado, porque no la llame esos días si sabia que estaba sola, porque no la ayudé con sus complicaciones y algunas cosas más….

Sentí que debía dejar estos encuentros atrás, porque evidentemente “Carencia” se había apegado a mí y yo no podía vivir para ella… note que tal vez debía llenarse consigo misma… y sus relaciones para con los demás no le eran sanas.

No volví a responderle, y no volví a verla. No supe más de ella.

Cuando comencé a relatarles esto, nombré a dos mujeres. La segunda me la encontré en el viaje de vuelta. Me llamó mucho la atención de su parecido con “Carencia” y entonces me tomé el atrevimiento de preguntarle su nombre. Con mucha simpatía y cierta calma que transmitía me dijo – Me llamo Fortaleza pero Fortaleza se la veía mas segura, hablaba con firmeza. En un momento el sonido de la película se hacía insoportable y ella hablo con los choferes para que lo bajen y la verdad nos hizo un favor a todos, gracias a su poca tolerancia. En un momento de la noche sentimos un golpe en el colectivo y éste detuvo su marcha. Todos comenzaron a intranquilizarse y más aún cuando al siguiente día, en su mayoría debíamos estar en nuestros trabajos. El conductor nos comunicó que pasaríamos la noche allí y que por la mañana llegarían refuerzos. Un gran caos se generó en menos de un segundo. Fortaleza me había comentado que justo por la mañana tenia una conferencia importante que definiría algunas cosas de su trabajo, si no recuerdo mal, se trataba un ascenso. Sin embargo permaneció tranquila, tomo su teléfono y bajo del colectivo. Fernández. Claro que mi expresión fue la misma que ustedes ¡ Coincidencia!. Esta vez mi asiento era a su lado, por un momento tuve miedo de que la historia se repitiera, pero al contrario, note que así no sería, cuando me dijo… ¿me miras las cosas que voy al baño?.. suspiré profundamente. Intercambiamos una que otra charla. Igual que Carencia tenia 30 años,

Ala hora aproximadamente vuelve a su lugar y me dice : -Bueno… acabo de hablar con la agencia de micros, le reclame que algo había que hacer y nos envían ahora mismo unas cambies, para los que no podemos esperar. Llegan por la madrugada.

Me miró con calma y me dijo: - En todo caso si no llego… es el destino… esbozó una sonrisa se acurrucó y se durmió.

No puede evitar en ningún momento la comparación entre Fortaleza y Carencia, imaginando que tal vez la segunda, habría perdido todo por no intentarlo. Fortaleza estaba tan bien consigo misma que parecía que lo externo tan solo la COMPLEMENTABA… sin embargo a Carencia lo externo la COMPLETABA.

Las combies por supuesto nunca llegaron. Fortaleza avisó de todas formas que no llegaría a la conferencia, subimos todo al otro micro y volvimos a Capital.

Verdaderamente esta vez era yo la que no quería perder el contacto con ella, por lo que me trasmitía, una mujer entera, autoeficiente. Así que le pedí el teléfono. Desde allí de vez en cuando nos juntamos a tomar un café y hablar de la vida…

Nunca voy a olvidar ese viaje, ni a esas dos mujeres “Carencia” y “Fortaleza”.

Gisele Molinari

sábado, 16 de enero de 2010

Personas autosuficientes

Cuantas veces nos quedamos sentados esperando que las cosas sucedan, o que la magia se realice. Cuantas veces esperamos que los demás vengan en búsqueda de nosotros.

Esta introducción tiene que ver fundamentalmente con la relación de pareja. En su mayoría de veces algunas personas solemos estar con el otro bajo alguna necesidad, que puede ser protección, afecto, seguridad, diversión, etc. Comenzamos con bajas dosis hasta que después ésta necesidad se hace insostenible. Cuando focalizamos la necesidad como centro, todo el entorno parece rodear a la persona con la que queremos estar y la satisfacción de dicha necesidad se vuelve un objetivo, una especie de droga.
Es aquí donde hay que deternerse. Es esencial analizar que pone cada uno en una relación. Si cuando haces el balance te das cuenta que el 80% es tuyo, estamos en problemas.
Cuando expresiones como "cuando estoy con el, el no esta conmigo", " siempre estoy para el, pero no él para mi", "está en todos mis proyectos, y yo en ninguno de los suyos", son las que comienzan a despertar una incomodidad emocional interna que si persiste genera angustia y si no se detiene a tiempo puede acabar en distintos trastornos y /o problemas.
Podemos dar oportunidades, pero no pasarnos la vida haciéndolo, si a la segunda no tenemos respuesta, o una respuesta "momentánea" que acaba por ser lo mismo de antes, ya no tiene caso seguir intentando. Hay que esperar que el otro lado accione, y si eso no ocurre entonces sabremos que se acerca un final.
Una de las cosas que aprendí de ésta experiencia y de muchas otras es que no debemos aferrarnos a las cosas o a las personas porque como dice Henrry Miller "todo fluye" . Disfrutemos si, de lo que tenemos y de quienes nos rodean, pero dejémoslos fluir, porque así es el ciclo de la vida. Sin embargo en nuestro paso por el mundo siempre estaremos con nosotros mismos, y es fundamental estar bien con uno para estar bien con los demás. Estar con uno mismo implica aceptarse, implica otorgarnos seguridad, confianza, afecto y todo aquello que cubra nuestra necesidades, para no depender emocionalmente de los demás, solo porque si nos faltan, volveremos a nosotros y si estamos vacíos de todo eso aparecerá la angustia.
Yo se que no es fácil, a mi tampoco me resulta simple... Pero es posible. Hay que hacer el ejercicio de encontrar nuestras faltas y autoabastercerlas.
No se trata de volvernos narzicistas sino seres fortalecidos capaces de portar nuestras propias armas para afrontar la vida y la muerte.
Estar llenos nos hará plenos y en ello la confianza es fundamental.
Los invito a realizar un ejercicio.
Realicen una lista con aquellas cosas que sienten que les falta a nivel afectivo-emocional. Luego al lado coloquen como lo sastisfacen ( con que - o quien ) y finalmente busquen la forma de reemplazar las cosas y las personas externas por sastisfacciones propias. Por ejmeplo si necesito afectos, cubro esa necesidad con "X" persona. Ahora busco como lograr darme a mi mismo afecto sin recurrir a otro.

Espero que les sirva y adelante!!! A ganar ésta batalla

viernes, 15 de enero de 2010

Aqui soy

Esto es nuevo para mi. Mundo de palabras, imágenes y sensaciones es creado por la necesidad de expresar y compatir contigo las vivencias cotidianas de mi ser.